Medicina cubana: Rigor científico y humanísitico

ACTO DE CLAUDIA BERNAL

En la Sanidad Pública del Estado Español, la media para que te atienda un especialista es de 95 días y para operaciones de 122 días, vivimos un proceso de privatizaciones y de degradación de la atención por falta de inversiones.

En Cuba, la salud para todos es un derecho al que el Gobierno da prioridad en las inversiones y donde la espera para especialistas es como máximo de 9 días y para operaciones, menos de 30 días.

En España, durante la pandemia, miles de personas mayores quedaron aisladas en residencias sin asistencia médica, y en ellas murieron más de 34.000 personas, según datos de RTVE y Amnistía Internacional.

En Cuba, se hizo todo lo contrario: médicos, enfermeras y voluntarios iban casa por casa para informar y saber si había algún enfermo; inmediatamente que se detectaban se enviaban a los hospitales o centros médicos habilitados para darles tratamiento y atenderlos.

En España han fallecido por COVID 121.760 personas, en proporción a la población 3,3 veces más mortalidad que en Cuba, donde han fallecido 8.530 personas.
Cuba es el único país del mundo que desarrolló 3 vacunas públicas y sin los efectos secundarios que, al parecer, están ocasionando las que se pusieron aquí.
La calidad científica, ética y humana de la medicina y ciencia cubana, es reconocida por la Organización Mundial de la Salud y organismos internacionales. Según la OMS:

“Cuba no está comprometida solo con la salud de su pueblo, sino con la de la región y otras partes del mundo gracias a la solidaridad”.

“Cuba es una demostración de que la salud universal no es solo una aspiración sino una posibilidad”. “Cuba es un ejemplo en atención primaria y medicina preventiva, del que los países debieran aprender”.

Cuba ha logrado todo esto a pesar del criminal bloqueo de EE.UU., que impide que lleguen a Cuba medicamentos, material sanitario y equipos médicos.

Para hablar de estos temas y otros contaremos con la joven de 27 años Claudia Bernal Estrada, especialista del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de La Habana, que en la pandemia del COVID estuvo como voluntaria en el hospital Salvador Allende.